Actualización en el tratamiento de las moscas volantes (III)

By | 5 noviembre, 2011

Finalizamos la serie sobre como tratar las moscas volantes (opacidades, miodesopsias, desprendimiento vítreo). En el primer artículo hablábamos de la cirugía, y en el segundo del tratamiento láser.

Para terminar hoy hablaremos de los tratamientos orales o sistémicos. Es decir, no actuar directamente sobre el tejido en cuestión (el gel vítreo en donde están las opacidades), sino tratar a distancia, concretamente aportando algún tipo de elemento o nutriente a nuestro cuerpo, normalmente ingiriéndolo.

Origen de las moscas volantes.

Sobre la causa ya hablamos en su momento. Pero dado el interés que suscita este tema, volvemos a exponer con otras palabras y un poco más extendido el mismo tema que se explicó hace 6 años.

Explicación técnica: son cambios involutivos en las macromoléculas que condicionan una fuga de agua. En consecuencia se van condensando las proteínas; la pérdida de volumen hace que este vítreo se desprenda de la retina, lo que conduce a un rápido colapso (perdida rápida de volumen), con salida del agua desde la matriz proteica que queda como fluido libre en el espacio que queda entre vítreo y retina. Esta dŕastica deshidratación acarrea la aglutinación macroscópica de la matriz proteica.

En otras palabras: El gel vítreo es como una red de proteínas, que forman una malla de tres dimensiones como si de cuerdas se tratasen. Estas proteínas tienen moléculas que “atraen” el agua, como si fuera un imán. Así, los huecos entre las cuerdas (proteínas) se rellenan con agua. Ambos elementos, agua y proteínas, forman una unidad: el agua se ve atraída y sujeta por las proteínas, y la red proteica se mantiene estable gracias al agua.

Con el paso del tiempo, las proteínas y esas moléculas que atraen el agua degeneran (digamos que se estropean y no se recambian adecuadamente). El agua comienza a escaparse. Algunas zonas de esa malla ya no es tan regular (no son cuerdas tan rectas), porque los huecos no están bien rellenos. Al irse el agua fuera del vítreo, este pierde volumen. Y el vítreo está pegado a la zona interna del globo ocular: la retina. Para mantenerse pegado, el vítreo necesita ocupar toda la cavidad. Si pierde volumen, necesariamente se despega. Cuando se desprende el vítreo, que estaba sujeto, las cosas se ponen complicadas para mantener esta red. Si había comenzado a degenerarse, con zonas que perdían agua, ahora al perder la sujección, su estructura se ve realmente amenazada. Las cuerdas, que estaban tirantes y sujetas a las paredes, se sueltan y “aflojan”. El lento proceso de pérdida de agua se precipita: las proteínas ya no forman una red regular. Además, queda hueco en el interior del ojo para que el agua se escape fácilmente: el espacio nuevo que hay entre el vítreo recién desprendido y la retina. Sale rápidamente el agua y quedan zonas del vítreo donde ya las proteínas están muy juntas. Se forman agregados, como se las cuerdas de la red se han soltado y desorganizado, y las cuerdas se enrollan entre sí formando nudos. Estos agregados ya no son microscópicos, sino que pierden la transparencia (el vítreo es transparente gracias a su organización y la gran cantidad de agua) y se aglutinan en auténticas opacidades.

Esta degeneración molecular del vítreo, el origen de toda esta serie de acontecimientos, no se debe a una falta de nutrientes. No es que los componentes de las proteínas y moléculas falten, son errores en la organización, en la disposición, en la reparación.

El agua

Decíamos que el agua se escapaba del vítreo. Se produce por tanto una deshidratación de este tejido, lo que a alguno le ha hecho pensar que bebiendo mucha agua la cosa mejora.

No nos engañemos con las palabras. Cuando un tejido se deshidrata es que le falta agua. En muchos tejidos es consecuencia y va parejo a una falta de agua general del organismo. Pero en este caso no. Son cambios estructurales más complejos, e independientes de la cantidad de agua o la concentración de iones que hay en la sangre o en el tejido extracelular. Es decir, que no es que el vítreo se deseque cuando el cuerpo se deshidrata, no es que la sangre “saque” el agua del vítreo. Y evidentemente beber mucha agua no sirve para nada. Ni previene la degeneración vítrea, ni revierte las opacidades.

Suplementos orales

Pero tenía más interés en hablar de un tratamiento en pastillas, algo que recientemente se ha puesto de moda.Estoy hablando del Vitreoclar.

Vicente Baos, uno de los grandes de la blogosfera sanitaria, le dedicó este artículo al tema. Como bien queda explicado, este tratamiento que ahora se vende para  tratar las opacidades vítreas, no es un medicamento indicado para prevenir, reducir o frenar las moscas volantes. Porque no funciona. “Nutrición para el vítreo”, explican. Se cuidan de no decir explícitamente lo que quieren dar a entender, y así vender dentro de la legalidad.

Esto requiere una explicación. Para que un medicamento reciba la autorización oficial y se pueda vender en España tiene que cumplir alguna de estas tres cualidades:

  • Demostrar que es eficaz tratando lo que dice tratar. Eso exige pruebas objetivas que lo respalden. Vamos, que funciona.
  • Ser un producto homeopático. De forma absolutamente incomprensible, la ley ampara que un producto afirme hacer algo sin demostrarlo.
  • Ser un complemento dietético (vitaminas, antioxidantes, etc). Con lo cual no es un medicamento en sí. Aquí simplemente hay que vigilar que en el prospecto no diga claramente que este producto sirve para tratar una enfermedad. Si no afirmas que tratas una enfermedad, no necesitas pruebas para demostrar su eficacia. Simplemente demostrar un perfil de seguridad: que tomar esas pastillas no es dañino (más o menos, como veremos en futuros artículos que dedicaré a los complementos dietéticos). Si son nutrientes en principio inocuos a unas dosis razonables, es relativamente fácil que lo aprueben.

De estos tres supuestos, sólo el primero es un medicamento de verdad. El segundo es una estafa directa permitida por el Estado. El tercero es algo más sutil. Apruebas un suplemento nutricional, y luego se trata de que la gente se piense que su salud se va a ver beneficiada de alguna manera. No lo puedes decir claramente, pero lo sugieres de alguna manera para que la gente lo piense. Muchas veces al filo de la legalidad, parecido a los yogures con bacterias, a alimentos con omega-3, y un largo etcétera.

Pero volvamos al Vitreoclar. Condroitín sulfato, glucosamina, vitamina E, etc. Moléculas que constituyen el vítreo (como si la degeneración fuera por falta de ellas), elementos que estimulan la síntesis de la matriz proteica (quizás el tema es más complicado; el envejecimiento de este tejido no parece que sea simplemente una falta de síntesis), actividad antioxidante (es lo que está de moda ahora). Y no quiero criticar una hipótesis de trabajo, porque así avanza la ciencia: experimentando con hipótesis que al principio pueden ser poco creíbles. Es una idea para solucionar el problema, así que adelante, a investigar. Pero hasta que no se demuestre que es eficaz se trata simplemente de eso, una línea de investigación.

Y no, no ha demostrado que funcione. Así que no es un medicamento de verdad. Pero en vez de seguir con la fase de investigación, probando nuevas moléculas, o aportando ideas nuevas, lo comercializamos por la puerta de atrás: como complemento nutricional.

Eso de por sí ya está mal, pero por desgracia es relativamente habitual. Lo que me impresiona más todavía es que vienen los de la compañía farmacéutica a vendernos el cuento a los oftalmólogos. Y lo que me impresiona más todavía, y me entristece, es que algunos se creen el cuento y lo aconsejan a sus pacientes. Cuando ocurren estas cosas, mi confianza en nuestro sistema sanitario flaquea.

Descontrol en la información

Permítanme, queridos lectores, aun a riesgo de aburrirles, que les cuente los pormenores de cómo nos pretenden convencer a los oftalmólogos de que debemos prescribir el producto en cuestión. Nos ofrecen un dossier con la “evidencia” que “demuestra” que la pastilla funciona. Nótense las comillas.

Recuerdo que la percepción de las moscas volantes es algo subjetivo, variable en el tiempo (en general suelen mejorar los síntomas), y dependiente de la predisposición psicológica. Una situación mentalmente favorable permite “verlas menos”. Vamos, que de forma espontánea mejoran en buena parte de los sujetos, y si algo les hace creer que se están curando, con más razón.

Aun así diseñar un estudio preliminar que muestre indicios de eficacia no sería difícil. Con dos grupos con número suficiente (dificultades para encontrar gente no hay, eso seguro), se aleatoriza el posible medicamento frente a un placebo, y a comparar resultados. Así el grupo placebo nos sirve como referencia para comprar las mejorías espontáneas y las debidas al sentirse tratados. Si el grupo que ha recibido el medicamento tiene una tasa de mejoría estadísticamente superior, ya es algo.

Pero el estudio contenido en el dossier es bastante diferente. Un estudio con nueve pacientes. Nueve. Con lo fácil que es encontrar personas con moscas volantes. Un número tan pequeño no tiene fortaleza estadística para poder afirmar muchas cosas. Aunque daba igual, porque no había nada para comparar.

Pero me estoy adelantando. Les ponen el tratamiento, y les preguntan a los seis meses si están mejor. Ni grupo placebo, ni nada. Ni siquiera comparan con la “mejoría espontánea” esperada. Que recordemos que estos síntomas mejoran por sí mismos. El caso es que la mitad de los pacientes del estudio está mejor (curioso, porque cuatro están mejor, otros cuatro están igual, y  el que queda ni una cosa ni la otra).

¿Con eso qué podemos concluir?. Lógicamente, nada. Cuando revisamos pacientes diagnosticados recientemente de desprendimiento vítreo y moscas volantes, posiblemente más de la mitad nos explican una mejoría. El curso de la enfermedad explica los resultados, sin recurrir siquiera al efecto placebo. Sin embargo, los “investigadores” concluyen que el tratamiento en cuestión “parece ser beneficioso”.

Para mí esto no es ciencia, es sólo marketing. Y sacar un provecho económico basándose en mentiras, es un timo. Aquí está, pseudomedicina disfrazada, llamándote a la puerta de la consulta, robándote tiempo de tu trabajo. ¿Nadie controla esta información?. ¿No se puede regular de alguna manera este despropósito?.

(Visitado 17.047 veces, 1 visitas hoy)

33 thoughts on “Actualización en el tratamiento de las moscas volantes (III)

  1. ana

    He estado leyendo un estupendo rato su blog mientras las moscas iban y venían. Lo cierto es que ya ni me molestan, ahí andan, un día más visibles y otras más timidillas ellas. Agradezco sobretodo su información sobre VITREOCLAR, pues yo lo he tomado, y sinceramente, me ha dado igual. Mis moscas siguen siendo mis moscas.
    :)

    Gracias por la labor divulgativa de su página.

    Reply
  2. jose

    Me ha encantado la explicación detallada sobre el desprendimiento de vítreo y la formación de opacidades. Esa comparación con una malla o cuerda me ha hecho entenderlo mucho mejor. En cuanto a lo de Vitreoclar, también me ha resultado muy útil. De entrada me extrañaba que fuera recomendado por un oftalmólogo, ya que de ser así, supuestamente debería funcionar. No es lo mismo si te lo dice alguien sin conocimientos del tema, que si te lo dice alguien con formación específica en ello. Pero vamos, ahora me ha quedado mucho más claro todo. Muchas gracias.

    Reply
  3. manual

    Una duda.

    En el artículo se menciona que el agua del vítreo “se escapa”, pero no se menciona por donde sale. Supuestamente el ojo por dentro es una cámara cerrada… ¿hacia dónde va ese agua?

    Reply
    1. Ocularis Post author

      Sí que lo menciona. Cito textualmente
      “Además, queda hueco en el interior del ojo para que el agua se escape fácilmente: el espacio nuevo que hay entre el vítreo recién desprendido y la retina”
      Por otra parte, es una cámara cerrada desde el punto de vista macroscópico, pero no está aislada del exterior. El humor acuoso está en contacto con el vítreo, y se mezcla y funde con las lagunas acuosas que aparecen cuando el vítreo se colapsa. El acuoso está constantemente circulando, generando y drenándose.

      Reply
  4. manual

    Por cierto, surfeando por la red me he encontrado ante esta afirmación: “El vítreo se hace menos viscoso y más fluido con la edad.”.

    ¿Qué de cierto hay en ello?, y en caso de serlo, ¿a qué se debe?

    Reply
    1. Ocularis Post author

      Me parece una simplificación excesiva. Como explico en el artículo, parte del vítreo se licúa y se convierte en agua libre. Por lo tanto, es menos viscoso y más fluido.

      Reply
  5. carmelo

    En tu respuesta a la pregunta 3, dices que el humor acuoso está en contacto con el vítreo.

    Siempre pensé que ambos fluidos estaban en espacios estancos separados. ¿Se filtra el humor acuoso a través de las fibras zonulares?

    Tendría que volver a leer los artículos sobre la tensión intraocular. En caso de estar alta, ¿pasa el humor al vítreo?

    Reply
    1. Ocularis Post author

      Cuando el vítreo está íntegro y adherido, el humor acuoso no pasa a cavidad vítrea. La corteza del vítreo, llamada hialoides, hace de barrera. El acuoso sí que pasa a través de la zónula, pero no a través de la hialoides, que está normalmente justo por detrás del cristalino y la zónula. En casos de desprendimiento de vítreo y/o vitrectomía, la hialoides se puede desprender y el acuoso entra en contacto con los espacios fluidos de la cavidad vítrea, por lo que pasa a formar parte de la circulación del acuoso.

      Reply
  6. carlos

    Muy interesante todos los artículos sobre el vítreo.
    Me queda una duda, en el 1º artículo, el de 2006, decías que cuando hay que maniobrar sobre la retina se hace necesario vaciar el vítreo (que en realidad no tiene ninguna función) y sustituirlo por una especie de suero (si no entendí mal), ¿por qué entonces no se hace esto mismo en el caso de un vítreo degenerado que está causando estas moscas volantes?
    A lo mejor estoy preguntando una barbaridad, pero bueno si puedes explicar por que no puede hacerse en este caso te lo agradecería
    un saludo

    Reply
  7. Alucard

    Mmm.!!! Saludos Ocularis..!!
    Al estar checando paginas encontre este blog excelente…
    Ya que aprovechando que estan en el tema del vitreo y de los flotadores, segun tengo entendido que un Tx. para los flotadores es el dormir sentado…
    Que opinión nos podrias dar a todos sobre ese Tx?
    y excelente blog, felicidades ayudas mucho en el aprendizaje..!!
    Sin mas por el momento..!!!
    Me despido..!!!

    Reply
    1. Ocularis Post author

      Como la mayoría de los remedios de “andar por casa” para este problema que no tiene por el momento solución adecuada, ni ha demostrado que funciona ni tampoco tiene plausibilidad.

      Reply
      1. Sol Benzaquen

        Estimdo ocularis, a mi me han diagnosticado [...]. Su explicación es lo que yo estaba esperando encontrar. Sin anestesia (como dicen en mi país). O sea, muy claro. Gracias por explicarlo en forma simple. Trabaje muchos años para diferentes laboratorios farmacológicos famosos y conozco muy bien su mercadeo. Una admiradora desde Alemania.

        Reply
  8. CONSU

    Muchas gracias por esta información,mi oftalmóloga me mando vitroclear,me dijo que me lo tomara si a los tres meses o han desaparecido ls moscas,las moscas no han desaparecido,pero el medicamento cuesta 14 Euros y no me garantizaba que desaparecieran,con lo cual no lo compré y viendo la información dada por usted,menos aún la voy a comprar.

    Reply
  9. Sin DVP

    Hola Ocularis. esta todo muy bien detallado y esto es muy util para nosotros!
    Mi pregunta es: ¿que piensa sobre vitreolisis farmacologica con respecto a las moscas?
    es algo que se esta desarrollando y algunos ya dijeron que esto poco puede servir para esta patologia.
    Es como si jamas saldria algo que nos pudiera ayudar…

    Reply
    1. Ocularis Post author

      Ante tratamientos de eficacia no demostrada, no suelo opinar. Cuando demuestren, o por lo menos haya indicios razonables, de que sirven para algo, habrá que contemplarlo.

      Reply
  10. Cive Pérez

    En septiembre, tras un episodio intenso de moscas, telarañas y toda suerte de objetos volantes no identificados, la oftalmóloga de turno me recetó el (tristemente) famoso Vitreoclar. Dos meses después, sufrí un desprendimiento de retina severo que requirió seis horas de trabajo en quirófano al excelente cirujano de los Servicios Públicos de Salud que me arregló el ‘entuerto’, y que durante este tiempo me ha estado vigilando dos veces por semana. Ahora me estoy recuperando muy bien. Gracias a este excelente y didáctico blog he aprendido nociones elementales de la anatomía del ojo, para comprender el incidente y la reparación del mismo (vitrectomía, cerclaje, láser y gas de intercambio) . Gracias por la información y felices fiestas

    Reply
  11. Pingback: Suplementos nutricionales para la retina (I) » Ocularis

  12. GONZALO

    Buenas!

    Muchisimas gracias por toda la información! me ha resultado realmente util!
    [...].
    Lo dicho, solo dar las gracias a Ocularis por esta valiosa información y confirmar que yo vivo con el desde siempre perfectamente (a veces hasta lo busco hasta verlo, no se me vaya a haber perdido)…
    aunque seguramente mi “mosquito” sea bastante mas leve que el de otra gente
    un saludo

    Reply
  13. carmen jesus

    He leído todo lo referente a las moscas volantes, me ha parecido interesante y tranquilizador. Quiero agradecer su franqueza en todo lo relacionado al tema; pero además me parece muy honesto que se nos advierta de la comercialización de algunos “fármacos”, que no sirven para nada, sino mas bien para agrandar la cartera de otros. Soy de su misma opinión, es incomprensible e inaudito que la ley tolere esos abusos valiéndose de la ignorancia de muchos. Gracias por todo.

    Reply
  14. MDoc

    ¡Hola!. Llevo un par de días merodeando por el blog y tengo que decirte que me estás salvando bastante la vida. Ya de por sí se trata de un blog muy bien construído a lo que tengo que añadir que me está sirviendo de gran ayuda para prepararme el examen de OFT de la licenciatura porque la verdad, la docencia ha sido bastante penosa.

    Aparte de todo ello, este post es bastante especial para mi porque hace ya bastante que tengo miodesopsias. Ya me miraron los oftalmólogos y he intentado investigar por mil sitios. Hablé de más o menos cómo se vive como paciente en mi blog. He de decir que uno de los oftalmólogos que me miró me recetó sin dudar Vitroclair, pero con mis dudas no me lo tomé. Sin duda tengo pendiente leerme todas las entradas al respecto (y las que no van al respecto), pero lo dejaré para después de los exámenes. Mientras tanto voy de post en post.

    Gracias por todo lo que hace y cómo lo explica. Seguiré cerca de aquí! ;).

    Un saludo.

    Reply
  15. miguel

    Me atrevo a decir que a la mayoria del mundo le pasa esto; de repente ves el cielo y ahi estan los malditos hilillos; sin embargo alguien te llama y lo olvidas, realizas tus tareas, trabajos,etc. y te olvidas de ellas. Entonces supones que fue alguna pequeña pelusa que se pego en tu ojo y ya se fue. Pero, sigue ahi; ya que continuas con tus actividades rutinarias “no la percibes”: LO ANTERIOR SUCEDE CON LA MAYOR PARTE DE LA PERSONAS QUE TIENEN ESTO. Nosotros, en cambio, hemos hecho una “fijacion consciente” en esta molestia, ni siquiera sabemos a ciencia cierta “desde cuando realmente esta esa mosca, peluza, etc”; ADMITANLO; y ahora no dejamos de pensar en ella. Tratemos de convivir con ella, es lo que hare. PD: Es mejor si el resto no le da importancia o no se da cuenta; pues de lo contrario no volveremos “todos locos”

    Reply
  16. José Tomás

    Estimados

    Acabo de integrarme a este prestigioso club de “Miopes con moscas flotantes en sus ojos”, lo mio fue repentino…una plácida tarde, después de un corto descanso en el sofá, me incorporo y ¡¡¡Plassss!!! ahí están las moscas, los puntitos, las cortinillas, los gusanos y todo lo demás. Al principio, como casi todos, no le dí mayor importancia pensando, como alguien ya ha comentado, que se trataba de algún elemento extraño dentro del ojo, pero después de un par de dias y sin sentir ningún tipo de molestia, lo descarté. Tengo que reconocer que alarmado incluso me planté en urgencias del hospital, (eso si empujado por mi mujer); donde un médico “no especialista” hizo una primera valoración muy suigéneris sobre el tema, me recetó un colirio y me aconsejó que lo antes posible pasase por la consulta de oftalmología…a la mañana siguiente me planté en la consulta y tras un análisis de los sintomas el especilaista me mandó, no te lo pierdas, “reposo” y a esperar a ver la evolución.

    Tengo que reconocer que me ha servido muy mucho todo lo publicado en tu blog y sobre todo agradecer la simplicidad para entender el origen y circunstancias que originan esta ¿enfermedad????? y la honestidad al reconocer que no hay tratamiento ni solución científicamente demostrable para su curación.

    Gracias y un saludo.

    Gracias

    Reply
  17. Arturo

    Esto que tú llamas un despropósito -yo pienso exactamente igual que tú- es parte de una actividad de negocio. Para las farmacéuticas, es sólo eso. Ni consideraciones éticas, ni preocupación por el bienestar de nadie. Negocio puro y duro.

    Por eso no se hace nada. Porque mucha gente gana mucho dinero con ese negocio (laboratorios, intermediarios, prescriptores, …)

    Reply
  18. Pingback: Moscas volantes. ¿Que son las moscas volantes o miodesopsias? | Blog de Salud Visual Cuidatuvista.com

  19. jose

    Me doy cuenta que he entrado en el club de las “moscas volantes”. He ido al oftalmólogo y tambien me ha recetado Vitreoclar, pero advirtiendome que seguramente no me serviría de nada tomarlo, pero que si esto me ayudaba a no verlas, pués bien. Tambien me ha dicho que no me coma el coco y que posiblemente un día desaparzcan lo mismo que aparecieron. Lo que si escierto es que si me distraigo con algo en el trabajo o en casa, no me doy cuenta de ellas, por lo tanto no les voy ha hacer ni puñetero caso, y en cuanto a las pastillas no me las pienso tomar. Reconozco que soy mal tomador de pastllas y al más pequeño indicio de que no sirven para mucho, las dejo.
    Gracias por las explicaciones que dais en el blog.
    Un saludo.

    Reply
  20. Angel L

    No sabia lo del VitreoClar pero será como los crecepelos que vendian los charlatanes en las películas del Oeste de antes. El desprendimiento de vítreo me ocurrió en el OD hace 2 años y en el OI ahora mismo. En el OD tuve moscas y fotopsias y en el OI menos moscas y muy pocas fotopsias ,que son debiles y circulares como de los campos visuales mas perifericos, haciendo un círculo de desprendimiento imagino del vítreo ,algo traccionado aun residualmente. Las moscas parecen mejorar muy lentamente pero ahí siguen tras 2 años y hay que aprender a ver con ellas. Yo las noto cuando hay menos luz porque necesito mas visión ,para leer por ejemplo, y no la tengo. A plena luz veo muy bien y descubrí como aquí se dice que las gafas de sol tranquilizan.Gracias ocularis por el blog.

    Reply
  21. Mª JOSE

    Me ha encantado el blog y es una alegría encontrar algo de sinceridad y de información empírica en la red. Y despues de haber leido todo esto…la única forma de evitarlas es ignorarlas, puedo entender no?

    Reply
  22. Fer

    La primera vez que vi una mosca volante (miodesopsia) fue a la edad de 20 años, siendo estudiante de medicina, me asusté mucho y bueno.., medicamentos a base de vasodilatadores , colirios, etc, con la gran frustración al ver que no desaparecían y por lo contrario aparecen otros nuevos. Hoy he cumplido 30 años de ejercicio profesional como médico general y las moscas ahí están y no han mejorado. Obviamente hay más y en ambos ojos pero las he aprendido a manejar. Muy bueno el Blog. Esa es la medicina y algún día habrá una solución verdadera. Lo demás son negocios de los oportunistas.

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *