La función de los párpados (II): Los animales

por | 4 Diciembre, 2008

En la primera parte de esta serie (un artículo viejo, de hace 2 años y 8 meses) estuve explicando por encima para qué sirven los párpados. Me centré principalmente en su funcionamiento en el ser humano, pero estos tejidos sufren ciertas variaciones a lo largo de las distintas especies animales.

El tercer párpado

Si queremos buscar diferencias entre los párpados (definidos de forma amplia) del ser humano y de los animales, la más llamativa sin duda es el tercer párpado, también llamado membrana nictitante.

Este tercer párpado no forma parte de la piel como los otros dos, sino que se sitúa más profundamente, más en contacto con el ojo, podríamos decir. Cuando se desplaza, lo hace en el espacio entre la superficie del ojo y los otros dos párpados, y se mueve de forma horizontal u oblicua desde la parte interna (la zona de la base de la nariz) hacia la parte externa (el “rabillo” del ojo). Es un repliegue mucoso, no de piel, formaría parte de la conjuntiva y sería más o menos transparente o traslúcido. Sólo algunos mamíferos poseen una membrana nictitante auténticamente funcional, es más habitual encontrarlo en pájaros, reptiles y anfibios.

Para perros y gatos, la movilidad y funciones del tercer párpado es bastante reducida, pero colabora activamente en la producción de lágrima y en ciertas circunstancias puede llegar a proteger la córnea.

Para otros mamíferos, como el ser humano y la mayoría de primates, el vestigio del tercer párpado ha quedado reducido a la mínima expresión, constituyendo un pequeño repliegue de la conjuntiva en la parte de la superficie ocular más adyacente a la base de la nariz. Este resto de tercer párpado se denomina carúncula [hay cierta confusión de nombre con el pliegue semilunar: aunque algunos entienden ambos términos como sinónimos, la realidad es que el pliegue semilunar es el límite externo de la carúncula]

En esta imagen tenemos lo que podemos ver (por duplicado, habitualmente) cuando nos miramos al espejo: un ojo humano. Señalado con “F1” tenemos la carúncula, ese tercer párpado reducido a simple vestigio. La parte limítrofe de la carúncula con la conjuntiva (con el resto de conjuntiva bulbar, más exactamente) se llama pliegue semilunar y está señalado en “F2”.

De todas formas, unos pocos mamíferos obtienen gran utilidad de este párpado adicional. En estos casos, la membrana nictitante tiene una movilidad completa, pudiendo deslizarse horizontal u oblicuamente por la superficie ocular cubriendo por completo la córnea. Veamos algunos ejemplos:

  • Los ojos del oso polar están sometidos a una sobrecarga lumínica. La nieve y el hielo refleja la luz del sol, y el espectro más energético de la luz (como los ultravioletas) pueden producir daños severos en la visión del oso. La membrana nictitante actúa de “gafas de sol”, haciendo de filtro de las radiaciones más dañinas.
  • El camello está sometido a la entrada de granos de arena en la superficie del ojo. Para un ser humano, someterse al viento del desierto supone no ver nada porque normalmente cerrará los ojos, o se expone a que le entre arena. Sin embargo, el camello cierra su tercer párpado con lo que sus delicados ojos están protegidos de la arena, y esta membrana nictitante es lo suficientemente transparente como para poder ver y orientarse.

Y dejando ya los mamíferos, muchos más animales utilizan versiones desarrolladas y funcionales de este párpado adicional:

  • Muchas aves se desplazan a gran velocidad, por lo que el aire en movimiento seca rápidamente la superficie ocular. De la misma manera que un motorista utiliza protección para sus ojos, muchas aves disponen de este tercer párpado que mantiene humedecida la superficie del ojo, además de protegerlo de posibles partículas que podrían impactar a gran velocidad.

  • En anfibios y reptiles también solemos encontrar membrana nictitante funcional. A veces cubre la superficie ocular cuando el animal sale fuera del agua, para mantener la correcta humidificación del ojo. Otras veces se utiliza dentro del agua; por ejemplo el tiburón cierra este tercer párpado en el momento de atacar a su presa, para proteger sus ojos de algún golpe.

En conclusión, esta membrana nictitante, si bien quita algo de nitidez a la visión, ofrece una protección extra y una mejor humidificación del ojo. Muy útil para ciertos animales expuestos a un entorno hostil para el ojo.

Animales sin párpados

Hablemos ahora de los párpados auténticos, los que forman parte de la piel y se desplazan verticalmente para cubrir el ojo. Realmente no hay grandes diferencias en anatomía y función entre los distintos animales. Cabe destacar que forman parte más activa de los mecanismos de regulación de la luz en los animales con pupilas verticales, como los gatos.
Lo que sí resulta llamativo es que algunos animales no tienen párpados. ¿Cómo puede su aparato visual funcionar sin párpados?. Dicho de otro modo, ¿qué funciones del párpado son esenciales, y cómo los animales sin párpados pueden solucionar la carencia?.
Vamos a dejar de lado lo que supone para el sistema nervioso no poder interrumpir voluntariamente la información visual. De todas las funciones del párpado, hay una que destaca: por encima de proteger al ojo de agentes físicos o del exceso de luz, el párpado es un elemento insustituible para mantener correctamente hidratada la superficie ocular. La película lagrimal tiene que ser renovada constantemente con el parpadeo. Y un ojo sin película lagrimal está abocado a la pérdida de función (y probablemente a su pérdida como órgano).

Al hilo de esto, a modo de paréntesis voy a comentar una historia que me comentó Luigi, un lector habitual (gracias por proponerme estos temas). Se trata del general romano Regulo, que al ser capturado por los cartagineses le arrancaron los párpados. Al margen de la veracidad y crueldad del hecho, el problema no es la exposición a la luz que le acabaría dejando ciego. Al fin y al cabo, con las manos se podría hacer sombra, y se podría poner un fragmento de tela atado a la cabeza a modo de cinta en la frente, que ofreciera una cobertura parcial a los ojos.
El problema es que sus ojos se comienzan a secar pocos segundos después de que dejara de salir sangre de las heridas. En pocos minutos se producirían las primeras lesiones en la córnea, en pocas horas (muy pocas) se producirían úlceras graves. Y finalmente, perforación ocular y ceguera.
Aprovecho para hacer una pregunta a mis queridos lectores. Si vosotros fuerais los sufridos médicos que tuvierais que atender al general Regulo, ¿qué tratamiento le pondríais?. ¿Cómo trataríais de conservarle los ojos?. ¿Habría alguna forma de que volviera a ver?. Se supone que tenemos a nuestra disposición los medios y tecnología de aquella época.

Bien, si ya tenemos claro que por lo menos en la especie humana necesitamos los párpados para ver, ¿cómo puede haber animales que no tengan?. Hablo de vertebrados con ojo en cámara que necesitan humedad; los animales pequeños con ojos compuestos, por ejemplo, no necesitan párpados. Pero, como decía, para ojos en cámara, ¿qué animales con ojos en cámara carecen de párpamos, y cómo lo pueden hacer?

  • Los peces no tienen párpados. Es fácil de entender: están en un medio acuoso que ya humedece su superficie ocular. Realmente el ojo en cámara (una cavidad ocular hueca, con los receptores de luz en el interior) apareció primeramente en animales acuáticos, y lógicamente la superficie del ojo estaba en contacto permanente con el agua. Conforme la evolución fue originando especies animales terrestres, las escamas dieron paso a la piel. Pero el ojo no podía cubrirse de piel, porque no es transparente. Así, tuvimos que llevarnos “un poco de mar” para nuestros ojos, que es la película lagrimal. Estamos constantemente reproduciendo ese medio marítimo en la superficie ocular, y los párpados se encargan de extender mecánicamente ese “resto de mar” (la próxima vez que probéis el regusto levemente salado de una lágrima, me otorgaréis dispensa para estas pequeñas licencias poéticas 🙂 )
  • Las serpientes. ¿Por qué la mirada de las serpientes es tan penetrante, tan hipnótica?. Porque no parpadean, porque siempre están con los ojos “abiertos” y fijos (hablo de las serpientes que no son ciegas, claro). ¿Cómo puede ser que no se les sequen los ojos?. Bien, el caso de los ofidios es muy curioso: los párpados, como tejidos, están, sólo que se han fusionado entre sí y son transparentes. De tal forma que la auténtica superficie ocular sí está humedecida, con una pequeña cavidad virtual entre el ojo y esos párpados transparentes que nunca se abren. Que yo sepa, las serpientes son los únicos animales que la evolución les ha dotado de un tejido transparente que soporta la sequedad; el resto de especies tenemos que producir lágrima y parpadear. No conozco con precisión las condiciones ópticas del ojo de los ofidios, pero supongo que será inferior a la nuestra, ya que la regularidad de un medio líquido siempre será superior a la de un tejido seco.

8 pensamientos en “La función de los párpados (II): Los animales

  1. Luigi

    Hola, Ocularis. Estupendo artículo. Me parece muy acertado el enfoque que le has dado, con la comparativa con los animales, es la mejor forma para contextualizar. Me ha hecho gracia salir citado en el artículo, y recogiendo el guante que lanzas sobre el general Regulo y su penosa falta de párpados, yo diría que la única forma de mantener sus córneas sin úlceras sería aplicarle una solución de agua con sal de forma constante para evitar que se resequen, pero lo veo complicado, ¿qué pasaría cuando durmiera? A este próposito, los peces, que, como dices, no tienen párpados, ¿pueden dormir con luz? Quiero decir, ¿no hacen falta, en general, párpados para poder dormir?, pues no siempre podemos contar con oscuridad absoluta. Por último, hablas del tercer párpado de los tiburones, pero quizás sería más correcto decir membrana nictitante, pues supongo que como peces que son, no tienen párpados, ¿no?. Saludos cordiales.

    Responder
  2. Ocularis

    Hola Luigi:

    Una buena forma de mantener hidratado el ojo es utilizar agua con sal. De hecho, esta solución tiene la ventaja de ofrecer transparencia de medios: es decir, podemos ver a través del agua. Hay un problema a la hora de preparar la solución, ya que calcular la concentración del 0,9% es difícil con la tecnología de hace 2 milenios. Y una solución más diluída (isotónica) o concentrada (hipertónica), además de escocer bastante, puede traer a la larga problemas en el epitelio corneal. Menos que dejar que la córnea se seque, claro.

    Yo propondría utilizar un remedio que también utilizamos ahora: pomadas. Se trata de utilizar un medio graso en vez de acuoso. Evitamos la sequedad de la superficie ocular, y nos evitamos el problema del transporte osmótico de una solución salina. Para hacer un apaño, untar unos paños en manteca y cubrir los ojos nos permite ganar tiempo. Siempre cambiándolos frecuentemente y comprobando que el tejido del paño no entra en contacto directo con el ojo.

    A largo plazo, y si dispusiéramos de los artesanos necesarios, yo intentaría hacer un artilugio parecido a unas gafas, con unos vidrios sobre los ojos. La cara internadel vidrio debería seguir la curvatura del ojo. Luego, pondríamos aceite entre el ojo y el cristal, que asegura la hidratación y el “acomplamiento”. Tendría que estar vigilando que no faltara el aceite y que no le roza el cristal, pero teóricamente podría volver a ver.
    Y para dormir, manteca y vendas.

    En cuanto a los peces y su problema para dormir, por eso decía en el artículo “Vamos a dejar de lado lo que supone para el sistema nervioso no poder interrumpir voluntariamente la información visual”. Aunque los peces son vertebrados, su desarrollo neurológico es muy primitivo en comparación con los mamíferos. Así, el concepto de “dormir” es una necesidad que ha ido apareciendo conforme el cerebro adquiere complejidad en el desarrollo de las especies. Algunos peces hacen “pausas nocturnas” de la actividad, aunque difícilmente podemos comparar eso con nuestro sueño. De hecho, algunos peces carecen de vejigas natatorias y no pueden cesar de moverse, de forma que aunque “duerman” están nadando. Por otra parte, aunque también tengan ritmos circadianos y por la noche algunos de ellos se queden bastante quietos, no significa que deban interrumpir la información visual para dormir. Eso es una necesidad de animales más evolucionados. Por otra parte, teniendo en cuenta que casi siempre la única fuente de luz es la del cielo, de noche el interior marítimo está bastante oscuro. Y más teniendo en cuenta que el agua absorbe la luz, y que la iluminación de la luna y las estrellas llegará a pocos metros de profundidad.
    En cuanto a la terminología, “tercer párpado” es un nombre coloquial, realmente siempre son membranas nictitantes, tanto en los tiburones como en todos los animales. Como tejidos, no tienen nada que ver los párpados con esta membrana. Simplemente utilizo el término coloquial porque es más fácil de entender.

    Un cordial saludo.

    Responder
  3. Nagore

    Hola,
    Si me tuviera que poner en el lugar de los médicos del general Regulo,( y además de los más novatos o con menos recursos) en primer lugar me preocuparía de la desinfección y posterior normal cicatrización de las heridas. Hasta ese momento puede que nunca me hubiera planteado la importancia de los párpados para la hidratación del ojo. Por tanto, si llegaba a actuar rápido aplicaría una gasa esterelizada en agua hirviendo y empapada en una infusión de flores de sabugo, ya fría claro. (no estoy segura de la traducción de sabugo o sabugueiroal español, creo que es saúco) Estas flores en varios lugares se consideran adecuadas, como las de manzanilla por ejemplo, para utilizar en pequeñas infecciones e irritaciones de lso ojos. Asique con esa gasa empapada intentaria ir solucionando el problema inicialmente. Cuando las heridas cicatrizarán bien me quedaría basicamente el problema de la hidratación que intentaria resolver por el mismo procedimiento, con la diferencia de que intentaria hacer un antifaz atada a sua cabeza con una gasa traslúcida ( que cambiaria periodicamente por otra esterilizada) y humedecida. También le aconsejaria usar sombrero o lo que estuviera de moda en aquellos tiempos siempre que protegiese los ojos.
    Basicamente eso, pero no sé cuanto tiempo podría pasar así sin complicaciones mayores.

    Responder
  4. Ocularis

    En el caso concreto de los párpados, no me preocupa mucho el tema de la infección, ya que el riesgo es muy bajo. Por otra parte, las hierbas que comentas tienen una nula capacidad antibiótica y antiséptica. Aunque tuvieran capacidad para aliviar pequeñas irritaciones (cosa muy dudosa), no tiene nada que ver una cosa con la otra. Que algo pueda aliviar los síntomas de una infección o irritación, no quiere decir que destruya a los gérmenes. Si uno “esteriliza” (más bien baja la carga bacteriana) de una gasa al ponerla con aguar hirviendo, y después la empapa en una infusión ya fría, estropea lo que ha conseguido, y ya tiene una gasa llena de gérmenes y con una infusión que no nos va a servir de nada.
    Eso aparte de que poner gasas directamente sobre los ojos, aunque estén humedecidas en agua, es mala solución. Mejor que tener el ojo expuesto al aire sí, pero se harían úlceras. Por otra parte, hablar de “gasa” es un poco optimista en aquella época, serían telas.
    Pero vamos, si damos prioridad a la herida de los párpados antes que a la superficie ocular, las cosas irán mal.

    Un saludo.

    Responder
  5. Nagore

    Pues sí, evitar las úlceras tarde o temprano iba a ser casi imposible.
    Sobre las hierbas, yo me refería en este caso concreto a flores, que tienen sus aceites esenciales, y otros muchos princios activos, cuyas propiedades en la mayoría de los casos no se han demsotrado por estudios científicos si no por la experiencia, a veces de miles de años. A diferencia de muchos medicamentos que cuentan con un único principio activo concentrado, las plantas en general cuentan con varios que actuan conjuntamente en dosis mucho menos concentradas claro. Por supuesto su uso era totalmente justificado y necesario en un tiempo que no existían los oftalmólogos, por ejemplo. Hoy día siguen estando ahí, pero creo que también se deben mirar desde la óptica del siglo XXI.
    Me parece que me he ido un poco por los cerros de Ubeda.
    Sólo una cosa más, si esterilizo, una gasa o benda en agua hirviendo y luego la paso por una infusión ya fría, dices que pierde la esterilización, pero las infusiones se deben hacer con agua hervida, entonces cual es el problema?
    Un saludo.

    Responder
  6. Ocularis

    Hablas de “aceites eseciales”, y con ese nombre parece que van a favorecer en algo al ojo. ¿Esenciales para qué?. Por otra parte, hablas de principios activos “cuyas propiedades en la mayoría de los casos no se han demsotrado por estudios científicos si no por la experiencia, a veces de miles de años”. Es un error: si no está demostrado por un estudio científico, no está demostrado. La experiencia milenaria “demuestra” que la tierra es plana, los fantasmas existen, aplicarte sanguijuelas es muy bueno para la circulación, etc. Esos productos “medicinales” de plantas se han analizado desde el siglo XIX desde un punto de vista científico. Muchos han demostrado su utilidad, con lo que se ha aislado el principio activo y se han creado medicinas, más seguras y potentes que el equivalente natural. Otras muchas no, con lo cual ya sabemos que no funcionan.
    Pero vamos a suponer que tenemos una planta que tiene varios principios activos que realmente funcionan. ¿Me estás diciendo que realmente es mejor tener varios principios con composición desconocida y variable, con interacciones desconocidas?. Mejor será saber exactamente qué principios utilizo y con qué concentración. Mucho más seguro y eficaz.
    También comentas: “Por supuesto su uso era totalmente justificado y necesario en un tiempo que no existían los oftalmólogos”. Justificado desde una perspectiva sociológica y antropológica sí. Necesario, depende de a lo que te refieras. La gran mayoría de los remedios que se utilizaban no servían para absolutamente nada. Una infusión significa básicamente agua que ha sido calentada, con lo que estará más limpia que el agua normal. Y recambiar estos preparados significa tener la lesión relativamente limpia. Con lo cual, si hay suerte, el organismo hará el resto.

    Después, una gasa no queda estéril con agua hirviendo. Se puede bajar la carga bacteriana bastante, pero no hay que confundir conceptos. En cuanto bajamos la temperatura, el agua se comienza a llenar de nuevo de bacterias. Si encima le pones una infusión que contiene nutrientes, aceleras el crecimiento bacteriano. Para eso, prefiero un medio oleoso: muchos aceites impiden el crecimiento bacteriano. Desde hace mucho se sabe que conservando alimentos en aceite, no se ponen rancios.

    Por eso, poniendo aceite u otro medio graso tenemos mejor resultado. El ojo no necesita aceites ¿esenciales? ni ningún principio activo. Necesita no secarse, así de simple.

    Un saludo.

    Responder
  7. Nagore

    Hay cosas que dices con las que estoy de acuerdo, otras más o menos y otras nada de nada. Hablar de plantas medicinales y de su (correcto) uso daría para largo y tendido, cosa que por una parte, se sale de este blog claramente, y otra que yo precisamente no sería la persona más indicada para hacerlo. No obstante, el tema siempre me ha interesado, y sin considerarme ni de lejos, una experta en el, considero que tengo un par de cosas claras, unas ideas mínimas dentro de lo complejo que es, para contestarte lo más resumidamente que pueda, por ultima vez ya a esta entrada. Las plantas contienen una gran diversidad de sustancias con uso medicinal y propiedades diferentes, no todas las sustancias que contiene una planta pueden ser “buenas”, algunas son tóxicas para todo el mundo y otras depende, como todo, no se debe generalizar sin más. La idea básica es que, obviamente, una planta es mucho más compleja que cualquier medicamento. por ser algo “natural” no quiero decir que sea mejor, ni peor, en todos los casos, por otra parte, qué comparaciones podemos hacer entre cosas diferentes?
    El uso de las plantas en el pasado está justificado para mi porque hacian lo mismo que un médico hoy, intentar ayudar en la medida de sus conocimientos, y dicen que la experiencia es la madre de la ciencia, no siempre salia bien, igual que ahora, porque no todo se sabe, ni antes ni ahora, hay que seguir aprendiendo pero sin despreciar el conocimiento pasado, aunque no estuviera “cientificamente” demostrado era conocimiento. Aunque hoy dia, quizás, además, en medicina, en cuidado de calles y jardines, o en el ámbito que sea, lo que sabemos (o lo que saben algunos), lo que es posible hacer y lo que hacemos no siempre coincide por múltiples factores.
    Y me he vuelto a ir por los cerros de Úbeda ( pero ya lo dejo aqui, refinitivamente)

    Responder
  8. Ocularis

    una planta es mucho más compleja que cualquier medicamento. por ser algo “natural” no quiero decir que sea mejor, ni peor, en todos los casos, por otra parte, qué comparaciones podemos hacer entre cosas diferentes?

    Por supuesto que podemos hacer comparaciones entre cosas diferentes. Tenemos que hacerlo. Estamos hablando de tratar a un enfermo, y las plantas o los fármacos son meros utensilios para conseguir nuestro fin (curación, mejoría, alivio, etc). De la misma manera que comparamos la eficacia de una operación frente a tomar unas pastillas: son tratamientos radicalmente diferentes, pero comparamos eficacia, seguridad, efectos secundarios, etc.
    Para decidir estas cosas, prima la objetividad. Buscar la solución óptima. A uno le puede gustar el mundo de las hierbas medicinales, ciertamente es más bonito de leer que un vademecum de fármacos. Pero si algo funciona mejor, es lo que debemos utilizar.

    El uso de las plantas en el pasado está justificado para mi porque hacian lo mismo que un médico hoy, intentar ayudar en la medida de sus conocimientos, y dicen que la experiencia es la madre de la ciencia, no siempre salia bien, igual que ahora

    No, no hacen ni de lejos lo mismo que un médico de hoy. La intención puede ser similar, los resultados ni se parecen. Antes no siempre salía bien, y ahora tampoco, pero esa forma de argumentar es falaz. Antes una apendicitis tenía una mortalidad superior al 90%, ahora es inferior al 5%. ¿Es lo mismo?. Ni de lejos. El uso de plantas en el pasado puede estar justificado porque:
    – No había nada más eficaz
    – A pesar de que una buena parte de las veces las plantas no tenían ninguna eficacia, no existía el pensamiento científico (o no se aplicaba en medicina), con lo cual eran creencias bienintencionadas pero no muy eficaces.

    En esta época, con un método científico que analiza la eficacia real de los tratamientos, las creencias deben dejarse de lado.

    hay que seguir aprendiendo pero sin despreciar el conocimiento pasado, aunque no estuviera “cientificamente” demostrado era conocimiento.

    Error importante de conceptos. El sistema científico no desprecia el conocimiento pasado. Lo pone a prueba, y se queda con lo que funciona. De hecho, durante el siglo XIX y buena parte del XX el avance de las terapias médicas consistía en utilizar los recursos que tenía la medicina “precientífica”, sometarla a estudio, aislar los principios activos que funcionaban, y prepararlos en comprimidos. Los antiinflamatorios no esteroideos, los anestésicos de membrana, los curarizantes, y un larguísimo etc provienen de plantas cuyo efecto se conocía desde hacía tiempo, como un conocimiento artesanal.
    Lo importante no es si el tratamiento es una planta o un fármaco, lo importante es que funcione. Todavía hoy se siguen haciendo estudios científicos con plantas. Lo que pasa es que para las hierbas más comunes (las que podemos encontrar en una tienda), ya se han hecho numerosos estudios. Las que funcionan ya tienen aislados los principios activos, y posiblemente habrá un fármaco más eficaz y controlado. Y las que no funcionan…. pues no funcionan, ya está demostrado.
    El “conocimiento antiguo” que no estaba “científicamente demostrado”, debe someterse a un análisis moderno. ¿Que funciona?, pues ya está demostrado, adelante. ¿Que no funciona?. Pues era un conocimiento antiguo erróneo. Interesante para el que estudie historia de la medicina, pero no para el que quiera tratar a un paciente.
    Un saludo.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *