Trivial oftalmológico: trigesimosegunda pregunta

Después de 1 mes sin actividad (espero que en junio no vaya tan escaso de tiempo y le pueda dar algo de movimiento a la lista de artículos pendientes) nos toca corregir la pregunta de mayo. Han participado 109 personas, y el texto decía así:

¿Qué tecnología se usa en oftalmología tanto para diagnóstico como para tratamiento?
a) Láser (28%, 30 Votos)
b) Ultrasonidos (5%, 6 Votos)
c) Lentes esféricas positivas (14%, 15 Votos)
d) Lentes prismáticas(11%, 12 Votos)
e) Todas son correctas (42%, 46 Votos)

La mayoría simple ha contestado que todas las opciones son correctas. Y efectivamente así es.

Sobre las distintas modalidades de láser hemos hablado en numerosos artículos (aquí, por ejemplo). En los diferentes ejemplos que han aparecido en el blog, el láser lo usamos para tratar. Pero también es un instrumento importante para el diagnóstico. Por ejemplo, algunos biómetros (aparatos que miden la longitud del ojo en su eje anteroposterior, desde el centro corneal a la mácula) usan un rayo láser para hacer la medida. La biometría es un paso esencial para la cirugía de catarata porque nos permite calcular la lente que debemos implantar en el ojo. Hay otro sistema de diagnóstico que también utiliza un rayo láser: la tomografía de coherencia óptica (OCT).

Con los ultrasonidos quizás pasa al contrario: lo primero que nos viene a la mente es su uso diagnóstico si nos acordamos que las ecografías se realizan con ultrasonidos. Así  obtenemos imágenes bidimensionales del ojo de forma similar al uso de la ecografía en otras ramas de la medicina. Existen otros usos diagnósticos. Por ejemplo otros biómetros, para medir la longitud del ojo, utilizan una ecografía monodimiensional en vez de un rayo láser. Los paquímetros, que son aparatos que miden el grosor de la córnea, también suelen ser topógrafos. Y sistemas más modernos que nos dan imágenes de la parte anterior del ojo también utilizan ultrasonidos.

Pero quizás su uso terapéutico es menos conocido. Sin embargo, la técnica quirúrgica actual de la catarata, la de mejores resultados y mayor fiabilidad (aunque algunos nos quieren convencer de lo contrario) es la facoemulsificación mediante ultrasonidos. Por lo tanto, la cirugía más importante y frecuente de la oftalmología, y una de las cirugías más frecuentes (y posiblemente la de mejores resultados funcionales) de la medicina en general, utiliza los ultrasonidos.

Hablar de “lentes esféricas positivas” puede resultar un poco confuso. Es el nombre técnico que tienen las lentes convergentes, que son las lupas de toda la vida. Depende a qué distancia pongamos la lente con respecto a lo que queremos mirar a través de ella, lo veremos aumentado de tamaño, o bien visualizamos una imagen pequeña y totalmente invertida. Casi todos hemos hecho ese tipo de experimentos con lupas. Son las lentes más utilizadas en sistemas ópticos. Están presentes en cámaras fotográficas y de vídeo, por ejemplo. En el ámbito de la salud visual las usamos para tratar defectos de graduación. Las personas con hipermetropía o vista cansada necesitan estas lentes, tango en gafas como lentillas. Pero también están presente en los sistemas diagnósticos. La lámpara de hendidura o el microscopio que usamos en quirófano tienen lentes esféricas positivas. No dejan de ser sistemas de aumento, microscopios que nos permiten ver con detalle estructuras del ojo.

Las “lentes primáticas” son un tipo de lentes bastante diferentes. Las lentes esféricas cambian la imagen de forma proporcionada, digamos, de forma que las positivas o convergentes nos permiten ver objetos a mayor tamaño del real, y las negativas o divergentes, que usamos para corregir la miopía, hacen que los objetos se vean más pequeños. Las lentes cilíndricas producen una modificación no proporcionada, y las utilizamos para corregir astigmatismos. Pero las lentes prismáticas producen una imagen similar a la real, pero desplazada. Es decir, depende de la orientación de la lente, veremos los objetos hacia arriba, hacia un lado, etc.

El ámbito de uso de estas lentes es la estrabología. Para medir con exactitud la desviación de los ojos usamos una barra de prismas, que son una serie de lentes prismáticas de potencia creciente, y que ponemos delante del ojo durante la exploración. Explicar cómo se utiliza sin verlo es un poco difícil. Digamos que se basa en desplazar la imagen hacia donde se encuentra mirando el ojo desviado. Si hay interés ya dedicaré algún artículo más para hablar del estrabismo.

Pero no sólo las podemos utilizar en la consulta como herramienta diagnóstica. En algunos casos en los que un estrabismo produce visión doble los tratamos con prismas, normalmente en gafas. Si uno ve doble porque tiene un ojo desviado, desplazamos la imagen para que ambos ojos estén centrados en la misma imagen. Sería aplicar lo de “si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”. Lo ideal es corregir la desviación del ojo para que ambos estén alineados mirando al mismo punto. Si no podemos conseguirlo, desplazamos la imagen. No es una curación real, pero muchas veces solucionamos el síntoma (ver doble).

Y sin más, dar la enhorabuena a los que han acertado la respuesta. Está actualizado el ranking y también está puesta la pregunta de junio, así que ¡a jugar!

Comparte el artículo Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *