Hipertensión ocular
De Oftalmopedia
La hipertensión ocular es la condición en la que la presión intraocular se encuentra estadísticamente elevada. El límite establecido se sitúa en 21 mmHg (milímetros de mercurio), de manera que hablamos de hipertensión ocular cuando encontramos una cifra tensional superior a esta cifra. Habitualmente se realizan por lo menos dos tomas de presión separadas en el tiempo para poder establecer la condición de hipertensión ocular, en especial cuando ésta es leve (se sobrepasa en poco la cifra de 21). La hipertensión ocular crónica habitualmente no es asintomática por sí misma. Es quizás el factor de riesgo más importante para el glaucoma crónico, si bien la hipertensión ocular no es en sí misma criterio diagnóstico. En otras palabras, tener hipertensión ocular no es lo mismo que tener glaucoma. Por otra parte, no todos los glaucomas tienen hipertensión ocular.
Existen aumentos agudos e intensos de presión intraocular, en los cuales se producen síntomas como dolor, pérdida visual, náuseas, etc. Se llaman glaucomas agudos, y la presión suele subir mucho, habitualmente por encima de 30 ó 40 mmHg. Existen otras causas de aumento agudo o subagudo de hipertensión ocular, como las uveítis hipertensivas.
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