Los síndromes «pseudos»

En oftalmología, como en otras ramas de la medicina, muchas palabras tienen raíces griegas, o se forman con elementos (prefijos o sufijos) griegos. También latinos, claro está. Un prefijo habitual de origen griego es «pseudo», que significa «falso». 

Este prefijo está muy extendido en el ámbito de la salud visual. Con la excusa de la etimología, y como última entrada del blog del año, nos alejamos de artículos polémicos o densos. Vamos a aprender algunos detalles interesantes, curiosos y diversos sobre nuestro sistema visual aprendiendo algunos conceptos que creamos con este «prefijo de falsedad». Pero sin profundizar demasiado. Este artículo va a ser ligero, simplemente un vistazo a unos cuantos términos que utilizan el griego «pseudo» y que tiene que ver con los ojos. 

Pseudofaquia

«Facos» significa cristalino. Un ojo fáquico es el ojo que tiene cristalino, que es la situación normal. Cuando el ojo carece de éste, hablaríamos de un ojo afáquico y la situación se llama afaquia. Nuevamente volvemos al griego: el prefijo «a-» significa «no, sin». De forma natural es muy raro que haya ojos afáquicos. Pero si operamos y quitamos el cristalino, sí. 

Sin embargo, en la actualidas es infrecuente que durante la operación de cataratas (la catarata es el cristalino cuando se vuelve opaco) quitemos el cristalino sin más. En circunstancias concretas, puede pasar, pero cuando quitamos la catarata la norma es implantar una lente intraocular plegable, que hace las veces de cristalino. Es decir, es como si fuera un cristalino artificial. Un «falso» cristalino. 

¿Lo vamos pillando?. El ojo que hemos operado de catarata ya no tiene cristalino, pero tiene algo parecido a él, una lente intraocular, un falso cristalino. Ese ojo no es fáquico, pero tampoco lo llamamos afáquico. Sería un ojo pseudofáquico. Y la situación se llama pseudofaquia.

Y es muy frecuente, claro. La cirugía de catarata es, con mucho, la más frecuente de la oftalmología, y una de las más frecuentes de toda la medicina. Tras la operación, el paciente está contento porque ha mejorado su visión con su ojo, que ahora es pseudofáquico. Millones de personas están en pseudofaquia. 

Pseudomiopía

Su nombre técnico no es éste, más bien hablaríamos de exceso de acomodación o de espasmo de acomodación. Pero los síntomas son muy similares a la miopía. De esta falsa miopía ya estuvimos hablando en este artículo.

El caso es que el término de pseudomiopía lo puedes encontrar incluso en artículos científicos. Es muy descriptivo. Parece miopía pero no lo es.

Pseudoestrabismo

De manera similar a lo que acabamos de decir, un pseudoestrabismo es una situación que imita o es similar a un estrabismo, pero no lo es. También hemos hablado de ello en el blog. Un puente de la nariz ancho, unos ojos más separados de lo normal, un exceso de piel en el puente de la nariz que se solapa con la parte interna de la abertura de los párpados: todas estas situaciones pueden simular que los ojos se desvían hacia adentro. Un falso estrabismo convergente. Aunque estas peculiaridades anatómicas tienen sus nombres concretos (telecantus, epicantus, hipertelorismo), el resultado es más o menos el mismo: un pseudoestrabismo, concretamente una pseudoendotropia (la endotropia es el término técnico del estrabismo convergente). 

También existe lo contrario, un falso estrabismo divergente, la pseudoexotropia. Los ojos parecen desviados hacia afuera, pero no lo están. La causa en este caso es más compleja, se debe un tema geométrico del ojo llamado «angulo kappa». 

Pseudoexfoliación

Un síndrome famoso e importante para la oftalmología, que produce un tipo particular de glaucoma y puede complicar la cirugía de catarata. También le hemos dedicado un artículo. Lo curioso es que el síndrome de exfoliación, la situación auténtica y original, ahora es una rareza. La exposición a una gran fuente de calor, y el ejemplo tradicional es el de los sopladores de vidrio, exponía a los ojos, y concretamente al cristalino, a una radiación intensa y prolongada del espectro infrarrojo. Esto dañaba la cápsula del cristalino (el estuche donde éste está metido). Esta cápsula se delamina, se va levantando en capas o escamas. 

Ya no vemos esta enfermedad, es absolutamente excepcional. Ya no solo porque esta técnica de manipulación del vidrio, extendida por el imperio romano hace 2 milenios, sea ahora minoritaria. Cualquier trabajador en nuestro medio sometido a un calor intenso lleva las debidas medidas de protección. 

Pero hay un problema en la génesis de un tipo de colágeno que produce una debilidad, una delaminación de la cápsula del cristalino, muy similar a la exfoliación de los sopladores de vidrio.

Esta enfermedad es es con mucho más frecuente que la exfoliación del cristalino original. Realmente ambas entidades son problemas de exfoliación, pero el nombre se lo ha quedado la enfermedad original, ahora casi inexistente. Así que lo que ahora vemos es una imitación del original, una pseudoexfoliación.

Y otros más

Podríamos estar mucho rato hablando sobre términos «pseudos», porque ciertamente hay muchos en oftalmología. Pero este artículo pretende ser corto, así que vamos a pasar muy rápido sobre unos pocos más:

  • Pseudoagujero macular. Una imagen muy parecida al agujero macular, pero que no lo es. Normalmente por quistes o tracciones en en centro de la retina.

  • Pseudodendrita. Una dendrita es una parte de la neurona. Pero también es la descripción de una úlcera corneal producida por el virus herpes simple. Así que cuando vemos una úlcera dendrítica, podemos diagnosticar de herpes simplex y tratarlo en consecuencia. Pero hay úlceras que imitan esa forma, y que pueden parecer producidas por herpes sin serlo. Por eso es importante para el médico diferencias las dendritas auténticas de las pseudodendritas, porque el tratamiento es diferente.

  • Pseudoenoftalmos. El enoftalmos es el aspecto de «ojo hundido», debido a que el globo se desplaza hacia atrás en la órbita. No es un ojo pequeño (eso sería microftalmos), sino que el ojo de tamaño normal se desplaza hacia atrás. Sería lo contrario de exoftalmos, uno ojo «salido». Pues bien, cuando la hendidura palpebral (el espacio entre el párpado superior y el inferior) se reduce, la apariencia es similar al enoftalmos. Pero no lo es: el ojo no se desplaza hacia atrás. El párpado superior baja y el inferior sube, y parece un enoftalmos sin serlo. De forma clásica, hay una enfermedad que (en teoría) cursa con enoftalmos: el síndrome de Horner. Aunque sería un pseudoenoftalmos. En el Horner no se va el ojo hacia atrás, sino que se produce un descenso (ptosis) del párpado superior y una elevación del párpado inferior. Un día podríamos hablar del síndrome de Horner.

  • Pseudomona. No es un término oftalmológico sino el nombre de un género de bacterias que producen infecciones, generalmente graves, en diversas partes del cuerpo. En el ojo produce infecciones corneales difíciles de tratar, normalmente en usuarios de lentes de contacto.

  • Pseudoxantoma elástico. Una enfermedad de la piel, el sistema circulatorio y del ojo (la retina). Una excesiva elasticidad del tejido de sostén produce alteraciones en estos tejidos. 

Y para finalizar, un último «pseudo» para los médicos que lean este blog: síndrome de pseudo-Foster Kennedy. Se trata de edema de papila de un ojo con palidez papilar (atrofia) en el otro ojo. La causa más frecuente es la neuropatía óptica isquémia anterior secuencial: antigua en el ojo con palidez papilar, y reciente en el ojo con edema de papila. 

El síndrome de Foster Kennedy auténtico es muy raro. Se trata de un tumor que produce aumento de presión intracraneal y por tanto papiledema. Pero el propio tumor comprime uno de los dos nervios ópticos, por lo que este no demuestra edema de papila sino atrofia. La causa más común (dentro de que es un síndrome raro) sería el meningioma del surco olfatorio. Comprime un nervio óptico, por lo que produce atrofia. Y el aumento de presión intracraneal se transmite al otro nervio óptico que presenta edema de papila.

 

Y para todo el mundo, no me queda más que agradecer a mis queridos lectores que me hayan acompañado un año más en este blog. Muchas gracias.

Feliz Navidad y próspero 2.020.

 

 

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