Pregunta Trivial (XL)

Con retraso publico la pregunta de enero. Han contestado 107 personas, y decía así:

¿Qué enfermedad es más peligrosa para la vida?
a) Glaucoma maligno (22%, 24 Votos)
b) Melanocitoma de papila (17%, 18 Votos)
c) Leiomioma de iris (6%, 6 Votos)
d) Hemangioma de coroides (7%, 8 Votos)
e) Retinoblastoma (48%, 51 Votos)

Todas las enfermedades contienen el sufijo “-oma”, y a mucha gente le suena que los términos médicos que acaban así suelen hacer referencia a un tumor: a un abultamiento pero más específicamente a un crecimiento de tejido nuevo. Lo cual no quiere decir que sea maligno. Son conocidos los fibromas o los adenomas en otras partes del cuerpo como lesiones benignas que no son cáncer.

Una excepción a esta regla es el glaucoma, que no es un tumor sino un abanico de enfermedades relacionadas con la presión intraocular. La opción “a” nos dice “glaucoma maligno”; el apelativo maligno parece que hace referencia a un tumor maligno, un cáncer, pero no es así. Es un tipo especial de glaucoma agudo debido a un bloqueo ciliar, mala dirección de la circulación del humor acuoso y adelantamiento de estructuras de cámara anterior (iris, cristalino) con cierre del ángulo iridio-corneal. Expliquemos esto con más detenimiento. Cuando explicamos las clasificaciones del glaucoma, estuvimos hablando del glaucoma agudo por ángulo cerrado, en el cual el iris se apone sobre la córnea y por lo tanto no puede drenar el humor acuoso. El glaucoma maligno es en cierta medida parecido: sube mucho la presión intraocular de forma rápida, y se cierra el ángulo. Pero el cierre del ángulo viene a empeorar un estado ya de por sí anómalo del ojo. El humor acuoso, que se produce detrás del iris, en el cuerpo ciliar, tiene que circular a través de la pupila hasta el ángulo irido-corneal. En el glaucoma maligno el humor acuoso circula y se acumula en la cavidad vítrea. Aumenta mucho la presión de esta cavidad, que empuja las estructuras que tiene delante: el cuerpo ciliar, el cristalino y el iris. En la actualidad solemos encontrar el glaucoma maligno en el contexto de una cirugía ocular, y la solución habitualmente es también quirúrgica. Pero, en cualquier caso, es un problema que atañe exclusivamente al ojo y no tiene nada que ver con un cáncer o una enfermedad que ponga la vida en peligro.

El resto de las opciones son tumores. Lo que pasa es que todos son benignos menos uno. Por ejemplo, la opción “b) Melanocitoma de papila” suena bastante mal. Melanocitoma es parecido a melanoma, el tumor maligno ocular más frecuente. Sin embargo es benigno. Se trata de una lesión pigmentada, similar a un nevus, que se encuentra en la parte delantera del nervio óptico. Lo mismo le pasa al hemangioma de coroides, un tumor ocular muy frecuente que tampoco maligniza. Como todos los hemangiomas son acúmulos anómalos de vasos sanguíneos. Esencialmente es lo mismo que los angiomas de piel, esas manchas violáceas que mucha gente tiene.

El último tumor benigno es muy infrecuente: el leiomioma de iris. “Mios” significa músculo. Mioma hace referencia al tumor benigno que se origina en el tejido muscular. Son conocidos los miomas del útero, por ejemplo. El tumor  maligno del músculo es el miosarcoma. También hay que tener en cuenta que hay dos estirpes de tejido muscular: el músculo estriado, esquelético o voluntario: que compone los músculos que nos permiten movernos, además del corazón. El resto de músculos tienen fibras lisas y su funcionamiento es involuntario: los vasos sanguíneos, el útero y los músculos que hay dentro del ojo. El prefijo “rabdo” hace referencia al músculo estriado y el prefijo “leio” nos indica músculo liso. Así, el rabdomiosarcoma sería el tumor maligno que deriva del músculo estriado. Y el leiomioma es el tumor benigno que se origina en el músculo liso. El iris contiene dos músculos con fibras lisas (esfinter del iris y dilatador de la pupila). Y aunque es muy raro que se presente en el ojo, puede aparecer un leiomioma. Como es un tumor benigno, no amenaza la vida.

La opción correcta, contestada por la mayoría de los participantes, es el retinoblastoma. Ya hemos hablado de él porque es el tumor ocular maligno más frecuente en la infancia. Si bien en nuestro medio la mortalidad de este tumor es bastante reducida gracias al tratamiento precoz, el retinoblastoma es una lesión cancerosa que metastatiza y requiere una conducta lo suficientemente agresiva que nos asegure la supervivencia del niño.

Enhorabuena a los acertantes. Ya está actualizado el ranking y la pregunta de este mes ya está puesta, así que ¡a jugar!

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