Trivial oftalmológico: trigésima pregunta

La pregunta de marzo decía así:

¿Qué signo o síntoma no aparece en ninguna enfermedad oftalmológica?
a) Fiebre (15%, 35 votos)
b) Náuseas (10%, 26 votos)
c) Acúfenos (21%, 48 votos)
d) Alucinaciones (13%, 29 votos)
e) Soplo (41%, 94 votos)

Ha tenido una participación muy importante: 232 personas. Y era una pregunta difícil. La clave a mi entender es, por una parte tener claro lo que entendemos por enfermedad oftalmológica, y por otra saber qué significa cada uno de los signos y síntomas expuestos.

Una enfermedad oftalmológica podemos definirla como aquella donde el daño, la lesión o la alteración anatómica se encuentra principalmente en el ojo o sus anejos. Existen enfermedades neurológicas en donde participa el sistema visual, pero no podemos denominarla oftalmológica. Por ejemplo, una meningitis puede producir fiebre, náuseas, acúfenos, y algunas alteraciones visuales como fotofobia.

La fiebre es un aumento en la temperatura corporal, no debido a un descontrol de los sistema reguladores (eso sería hipertermia), sino a que el centro termorregulador (en el hipotálamo) sube la temperatura objetivo. Lo hace en respuesta a señales químicas, normalmente a mediadores relacionados con la inflamación. En la práctica, tener fiebre es casi sinónimo de infección (aunque hay otras causas). Una infección en alguna parte del sistema visual puede producir fiebre, como por ejemplo una celulitis orbitaria. (infección bacteriana de la cavidad ósea que contiene el ojo, los músculos y demás estructuras).

Las náuseas son unas contracciones involuntarias de la parte superior del tubo digestivo. Puede impedir el progreso del contenido del estómago hacia el intestino, y en su lugar expulsarlo por la boca. Puede producirse por un problema en el propio sistema digestivo, o ser secundario a otros problemas a distancia. Lo típico es el mareo cinético (en un coche, autobús, avión), pero hay muchas enfermedades que lo producen. Como ejemplo típico de causa visual: el glaucoma agudo.

Las alucinaciones consisten en percepciones en ausencia de estímulo. Las fotopsias o fosfenos, esos destellos de luz que pueden relacionarse con un desprendimiento de retina, serían una forma de alucinación. Aunque en la cultura popular es habitual relacionar alucinación con problemas psiquiátricos o uso de drogas, hay otras causas. Muchas de las ilusiones ópticas, sobre todo aquellas que se aprovechan de la “fatiga retiniana”, son en realidad alucinaciones.

Cuando hablamos de “soplo”, todos sabemos más o menos a qué nos referimos. Es un sonido que se produce por el paso de sangre, normalmente se necesita un fonendoscopio para oírlo, normalmente en el corazón. Y quizás ese es el problema: cuando leemos soplo lo entendemos automáticamente como soplo cardiaco. Y realmente existen más soplos.

Efectivamente un soplo es un ruido que produce un caudal de sangre al pasar por alguna estructura: un vaso sanguíneo, una válvula, una fístula, etc. Aunque los más famosos son los soplos cardiacos, existen soplos carotídeos, soplos abdominales, etc. Existe una enfermedad llamada fístula carótido-cavernosa en la cual existe una fístula (una unión anómala entre el territorio arterial y venoso) en la base del cerebro. La sangre de la carótida interna (la arteria principal que aporta sangre a los ojos y el cerebro) entra de forma incontrolada en este seno venoso. Este seno recibe la sangre de los ojos y una parte del cerebro en su vuelta al corazón.

La fístula altera drásticamente el balance de presiones que tiene el sistema sanguíneo a este nivel. Se eleva mucho la presión del seno cavernoso, que normalmente tiene baja presión para que la sangre vaya de las venas hacia él. Por lo tanto, se dificulta mucho el retorno venoso del ojo. Éste se pone muy rojo, y la conjuntiva se hincha por acúmulo de agua. Sube la presión del ojo y puede dar lugar a un glaucoma. Incluso se puede comprometer directamente el nervio óptico al verse comprimido, o afectarse la función de los músculos, etc. Y la fístula carótido-cavernosa cursa con un signo muy curioso: un soplo ocular. Apoyando el fonendoscopio en el párpado se puede oír un soplo acompasado a cada latido cardiaco, que es el paso de la sangre de la arteria al seno venoso.

Los acúfenos son “pitidos” o “ruidos”, normalmente por problemas del sistema auditivo. Otras causas serían de origen neurológico, o por afectación de los tejidos cercanos al oído. Sin embargo el ojo y el oído son sentidos completamente independientes: no hay una enfermedad propiamente oftalmológica, con lesiones o daños en el ojo o sus estructuras, que produzcan acúfenos.

La respuesta correcta por tanto es acúfenos.

Ya he actualizado la clasificación y he colocado la pregunta de abril: ¡a jugar!

 

1 Comment

  1. marco aurelio giraldo
    6 abril, 2012

    Me parece que decir que “Sin embargo el ojo y el oído son sentidos completamente independientes” suena exagerado; usted sabe que en muchas funciones corporales se complementan y en algunas patologias, como el nistagmus se relacionan mucho mas. Pero no es para polemizar, y estoy de acuerdo en que la respuesta correcta es el acufenos.
    Marco Aurelio Giraldo H.

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