El ojo durante el sueño

Un tema original (creo que el mérito no es mío, alguien sugirió el tema), el cual no está en los libros de oftalmología. ¿Qué ocurre en el ojo cuando dormimos?. Y más exactamente: ¿cómo se beneficia el ojo del descanso nocturno?.

 

La superficie del ojo

Quizás es la parte del ojo que más agradece el descanso. La superficie ocular consta de la córnea (zona transparente central, delante del iris) y la conjuntiva (bastante transparente, está sobre lo “blanco” del ojo); todo ello cubierto con la película lagrimal. El principal problema que sufre la superficie es la sequedad, de la que ya hemos hablado, y es una de las causas de fatiga ocular.

El mejor amigo de la superficie del ojo es el párpado, que la protege de agresiones externas y renueva la película lagrimal. Por la noche, al cerrar los párpados, mantenemos la superficie ocular cubierta y protegida de la sequedad durante horas. Y esto es fundamental: podemos afirmar que en mayor o menor medida, todos sufrimos algo de sequedad a lo largo del día. Conforme van pasando las horas de vigilia, incluso aunque no notemos nada, el tejido en contacto con la lágrima (llamado epitelio) sufre pequeñas sequedades, ya que la uniformidad de la lágrima no es perfecta siempre. Este epitelio pierde algunas células, y otras se dañan. Nada grave, pero esas alteraciones hay que repararlas.

Durante la noche, el párpado nos garantiza protección contra la evaporación de la lágrima, de forma que podemos regenerar las zonas dañadas. Y a pesar de que por la noche apenas producimos lágrima, es el momento idóneo para esas reparaciones.

Hay algunas personas que no cierran bien los párpados al dormir, y eso supone un problema, que expliqué en este artículo, en el apartado “alteración del parpadeo”.

 

Los músculos del ojo

Cada ojo posee nueve músculos. Seis van por fuera, y posibilitan los giros que realiza el globo para dirigir la mirada a donde nos interesa. Otros dos están en el iris, abriendo y cerrando la pupila (para permitir entrar más o menos luz). Y otro abomba o tensa el cristalino (que es la lente natural que hay dentro del ojo) para permitirnos enfocar adecuadamente en todas las distancias. [El párpado además tiene dos o tres músculos, pero hoy no vamos a hablar de ellos]

La actividad de todos estos músculos oculares es frenética, y la gran mayoría es involuntaria. No somos conscientes de todo lo que trabajan. Por ejemplo, el músculo de la acomodación (llamado músculo ciliar) se reajusta varias veces por segundo, relajándose o tensándose en función de la nitidez o borrosidad de la imagen. Como podéis suponer, eso termina agotando. Al cerrar el ojo y no haber imagen en la retina, no hay nada que enfocar. Tampoco hay que ajustar el tamaño de la pupila continuamente. Y además, los músculos de fuera (esos seis que mueven el ojo) también “se toman vacaciones”, excepto en los momentos que soñamos que constituyen un pequeño porcentaje del tiempo de descanso.

Además del trabajo normal, este músculo ciliar es el encargado de corregir pequeños defectos de graduación. Casi todos tenemos defectos de graduación, incluso sin llevar gafas. Incluso llevando gafas, la corrección nunca es perfecta, y el músculo ciliar compensa esos pequeños desajustes para mantener buenas visiones. Eso implica un sobreesfuerzo añadido a la adaptación para la visión de cerca.

En algunos casos, dormir supone un descanso adicional si hay un estrabismo latente. En estos casos, hay una tendencia a que los ojos se desvíen, y al estar despiertos necesitamos compensar constantemente esta tendencia, manteniendo los ojos rectos a costa de un sobreesfuerzo. Al cerrar los párpados, los ojos adquieren su posición natural (aunque eso implique que estén desviados), pero como ya no hay imagen enfocada, no hay que colocarlos paralelos. Eso supone un descanso del complejo sistema que compensa el estrabismo, en el que participa el cerebro, una serie de nervios y los músculos del ojo. Del estrabismo latente como causa de fatiga ocular estuve hablando anteriormente.

 

La retina

La retina está en el fondo del ojo, es ese tejido delgado a modo de “tela” que tapiza el interior de la cavidad. Consta de receptores de luz y de neuronas, y transmiten la información visual al cerebro. Hablo de ella con más detenimiento en este artículo. A nivel energético, la naturaleza parece haber tirado la casa por la ventana con la retina. Es el tejido que más consume proporcionalmente en todo el cuerpo humano.

Podríamos pensar que al cerrar los ojos, la retina “deja de trabajar” y por tanto gastaría menos energía. Pues no es así. Como explicábamos en este otro artículo, la cantidad de energía que gastan los fotorreceptores (la célula “más derrochona” del cuerpo humano) es bastante independiente de la actividad visual, y con los ojos cerrados consumimos más o menos lo mismo.

De todas formas, esas consideraciones de que se gaste más o menos energía no tiene mucho que ver con que se fatiguen los ojos. La retina no produce síntomas de fatiga, aunque esté trabajando intensamente muchas horas.

 

Conclusión

Hay que dormir bien, y el ojo es uno de los órganos que más agradece el descanso. Así nos evitamos las ojeras, párpados hinchados, ojos rojos, etc.

 

Comparte el artículo Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

18 Comments

  1. Yan
    31 mayo, 2007

    En este articulo hablas del descanso del ojo, pero de media y sin entrar en ojos con alteraciones especificas, ¿se podría aventurar unos tiempos para asegurar el descanso?

    Otra duda que me surge es, ¿como afecta la cantidad de luz en el entorno cuando se descansa?

    Responder
  2. Ocularis
    1 junio, 2007

    Pues es difícil de decir la cantidad de horas. Depende mucho de las condiciones previas. Los ojos previamente secos y/o los que tienen más defectos refractivos para corregir, se fatigan más. Asímismo, el esfuerzo visual (leer, ordenador, etc) también requiere de más descanso.
    No creo que haya estudios en ese sentido, ya que la fatiga visual es algo subjetivo, difícilmente medible.

    Responder
  3. Rubén
    10 junio, 2007

    Espero que esta pregunta no suene demasiado banal, pero es que me carcome la curiosidad, pero ahí va:
    ¿A que se debe que tengamos legañas en los ojos cuando nos despertamos? ¿Tienen alguna función? ¿Son algún tipo de residuo? ¿De que están hechas/compuestas?
    He descubierto este blog recientemente y me parece tremendamente interesante y constructivo, mi enhorabuena y gracias por acercar a la gente un poquito mas de conocimniento.

    Responder
  4. Ocularis
    10 junio, 2007

    Al dormir, disminuimos la producción de la parte acuosa de la lágrima. Eso propicia la precipitación de otros elementos que normalmente están dispersos o flotando en la lágrima, como proteínas o grasa. Se aglutinan en la zona interna, formando lo que sería una legaña seca. Esa es la “legaña” que tiene mucha gente, que no implica conjuntivitis. Podríamos considerarlo residuos, en cierta medida.
    Un saludo, Rubén.

    Responder
  5. EVELYN
    10 agosto, 2007

    me parece muy buena la pag…gracias por la alluda q me dieron…gracias por todo la pag es muy buena y me gusto…chau gracias eve

    Responder
  6. luis
    22 diciembre, 2007

    Hola, Ocularis. Como siempre tu artículo me parece muy interesante. En mi enciclopedia Salvat se dice que cuando dormimos los ojos tienen su punto de enfoque a 2 metros. Eso supondría un pequeño esfuerzo acomadaticio, de acuerdo con lo que he leído en tus artículos, y un esfuerzo de convergencia. ¿Es eso así? Un saludo

    Responder
  7. Ocularis
    22 diciembre, 2007

    Una pregunta interesante. Digamos que se debe a cierta inexactitud en la frase que pone en el diccionario. No es que sea falso, pero yo hilo más fino.
    En una persona sin graduación, la acomodación se comienza a activar cuando el objeto a mirar está a menos de 6 metros. Sin embargo, la acomodación comienza a ser clínicamente relevante sobre todo a menos un metro o metro y medio. Es decir, que la distancia corta serían unos 30-40 centímetros (máxima acomodación), distancia intermedia unos 50-150 centímetros (acomodación media) y a partir del metro y medio casi no hace falta acomodación. Eso es más fácil de entender en casos de vista cansada. Una persona con vista cansada necesita gafas para leer, y si tiene mucha vista cansada, también para una distancia de 1 metro. Pero a partir de ahí no suele necesitar gafas. Sin acomodación, la visión a 2 metros es buena. Aunque teóricamente la acomodación se activa en todo enfoque a menos de 6 metros, ver objetos a 5-6 metros sin acomodar da imágenes bastante nítidas.

    Por eso, en un ojo dormido, sin usar acomodación, podría llegar a “ver” bastante nítido un objeto a 2 metros.

    Por otra parte, hay que tener en cuenta que la acomodación se lleva a cabo por un músculo, y este músculo tiene cierto tono muscular hasta en reposo. Cuando ese músculo está paralizado por algún colirio o al inducir un coma, hay menos acomodación que en el paciente dormido. No hay una “relajación total” con el sueño.

    Responder
  8. Pedro luis
    4 mayo, 2011

    Muy buena aportacion, gracias por el buen trabajo!

    Responder
  9. dieta
    3 octubre, 2011

    perdere peso…

    […]Ocularis » El ojo durante el sueño[…]…

    Responder
  10. Sandra
    15 febrero, 2015

    Porque parpadeamos ( algunos) cuando dormimos ??? Cómo si los ojos estuvieran abiertos ??

    Gracias!

    Responder
    1. Ocularis
      24 febrero, 2015

      Los ojos no se “desconectan” durante el sueño. Es cierto que la mayoría de las veces los párpados se cierran, y ese bloqueo de la información visual nos ayuda a quedarnos dormidos y mantenernos así. Sin embargo, los ojos se mueven en algunas fases del sueño (fase REM), y los párpados también pueden moverse. Lo pueden hacer debido a diferentes estímulos. Por una parte debido a estímulos locales; si hay algo que nos molesta en los ojos (sequedad, alguna pestaña, etc), los párpados se mueven de forma involuntaria, intentando defendernos del problema. Por otra parte, los párpados se pueden mover en relación a estímulos cerebrales superiores, o porque estamos soñando, o porque algo externo puede interferir. De la misma manera que movemos los músculos de la cara, e incluso podemos hacer gestos mientras dormimos, los párpados son parte de la musculatura facial.

      Un saludo.

      Responder
  11. Cristina
    19 abril, 2016

    Quería felicitarte por hacer una página tan accesible e interesante. Me gustaría plantear una pregunta en relación a la formación de la película lagrimal durante el tiempo de sueño. Según tengo entendido, la película lacrimal se forma con el parpadeo. Entonces: ¿qué ocurre mientras dormimos, cuando estamos horas en que no parpadeamos? ¿no se fabrica lágrima?. Un saludo.

    Responder
    1. Ocularis
      17 diciembre, 2016

      Por la noche fabricamos menos lágrima. Por otra parte, como tenemos los ojos cerrados, la lágrima queda “atrapada” y no se evapora.

      Responder
  12. Adriana Mendoza
    28 agosto, 2016

    Hola, por que se mueven las pupilas de los ojos cuando dormimos a veces rápido o lento? Lo he visto en mi niña porque sus parpados no está muy cerrado al dormir.

    Responder
    1. Ocularis
      17 diciembre, 2016

      Hay una fase del sueño que cursa con movimientos rápidos de los ojos. Es el comportamiento adecuado de los ojos.

      Responder
  13. susan
    21 septiembre, 2016

    Excelente información

    Responder
  14. MD
    26 septiembre, 2016

    Por qué durante el sueño los globos oculares toman una posición superior?

    Responder
    1. Ocularis
      17 diciembre, 2016

      Es un reflejo, lo mismo que cerramos los párpados. Hay un mecanismo neurológico responsable de ello.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *